viernes, 29 de mayo de 2026

Día del maestro - Los mitos escolares son solo mitos

Esta historia fue inspirada en los rumores escolares de terror como el clásico "la escuela antes era un cementerio" o "en el baño de niñas se escuchan llantos en la noche", entre otros mitos escolares que existen y corren de voz en voz. También sirvió para llenar el hueco, honestamente, por la falta de erotismo pensaba hacerla comic... lamentablemente gemini fue nerfeado y paso de permitir 100 imágenes por día a tan solo 20...

Sin más que decir, dejo la historia.


— ¿Maestra, está bien?

En un salón de clases de una escuela secundaria, un alumno preguntó a su maestra al notarla distraída con una ventana.

— Sí, es solo que pensé haber visto algo, una disculpa, jiji

La maestra, vistiendo una falda negra con medias y una blusa blanca y que sonreía ligeramente al ver la ventana, volvió a la clase.

Sin embargo.

“La profesora ha cambiado desde hace unos días”

“Sí, no deja de mirar a la nada”

“Todo desde ese incidente”

“¿Será que nos está jugando una broma?”

Comentarios sobre su forma de actuar lograron ser escuchados durante su clase y caminata por la escuela, pero poco le importaba, siguió dando clases en su forma habitual.

Y finalmente las clases terminaron.

Ya eran las 6 de la tarde, la maestra ya había cumplido con las horas de ambos turnos.

— Cecilia, ya es tarde, ¿Qué tanto haces?

— Oh no es nada, ya sabes que siempre me quedo un poco más para preparar clase

— Ya veo… ¿Quieres un rapidin antes de irnos? 

— Hoy no, Marcus, tengo que centrarme en esto~

— De acuerdo.

Otro maestro se despidió de ella no sin antes tratar de tener un encuentro.

Y en cuanto se fue, la maestra salió por la puerta, caminó por los pasillos de la escuela con una expresión calmada que mostraba admiración y alegría.

*Tap, tap, tap*

Con el sonido de sus tacones resonando a su alrededor.

— Ah~ no me cansó de mirar este paisaje… ni de estás sensaciones~ —dijo con felicidad.

Siguió caminando hasta el baño de los niños, llegando a la entrada de este.

Entonces…

“cuerpo!”

“¡Devuélveme mi cuerpo!”

Una voz femenina gritaba con desesperación desde el interior de los baños… una voz bastante parecida…

— Je, así que realmente estabas aquí~

 Y la maestra, con un aire de confianza, respondió calmadamente con una mueca torcida en el rostro, la sonrisa de alguien que participa en un juego que ya ganó.

*Tap, tap, tap*

La maestra entró al baño acercándose al espejo, el taconeo de sus pies hizo eco en lugar vacío.

— Aquí estás~ 

La maestra dijo con un tono frío, cruel y burlón; totalmente opuesto a su amable tono habitual.

— Ah~ ha pasado un tiempo desde que vine a este lugar… o más bien… desde que viniste a este lugar cuando este cuerpo era tuyo todavía~

La maestra habló con desdén al espejo, a su reflejo… Un reflejo completamente distinto a la expresión fría y burlesca que tenía ahora…

Una expresión enojada y gritona se reflejaba en el espejo, incluso la pose era distinta, parecía golpear el espejo con todas sus fuerza como si quisiera romperlo.

Pero era inutil, por más que golpeaba el cristal no cedía ni temblaba un solo centímetro.

“¡Devuelvenme mi cuerpo!”

“¡Sabes que no eres yo!”

“¡Alguien se dará cuenta!”

La maestra en el espejo gritaba y gritaba frases similares una tras otra

— Y sigues como disco rayado… Oye, yo no tengo la culpa de esto, ¿sabes? Fuiste tú quien quiso poner freno a los pendejos que tienes por alumnos… jaa… ¿Lo recuerdas… lo que pasó hace un mes?

“Hace un mes”

La maestra suelta con crueldad tales palabras a su reflejo, todo por querer callar las bocas de sus alumnos con una moda que había surgido y demostrar que los mitos escolares son solo mitos, ni más ni menos.

“Dicen que si vas al baño de niños y dices odibitmuemsuproc, odibitmaemmativ puedes ver que tu reflejo se mueve por sí solo”

Rumor del que se enteró cuando noto que su alumnos no dejaban de jugar diciendo “obidit va a venir por ti” o “le voy a decir a obidit” y que le llegó molestar cuando uno de los alumnos por interrumpirla preguntó “¿Maestra, usted cree en obidit?”, y descubriendo el contexto pensó que lo mejor sería darlo por cerrado de una vez por todas.

“Vamos a comprobarlo, una vez que vean que no es más que un simple mito no quiero que vuelvan a hablar del tema, ¿oyeron?” Dijo con triunfo pensando que por fin callaria sus bocas con ello.

El grupo de 33 alumnos y su maestra caminaron hasta los baños, la plática entre alumnos se podía escuchar desde unos varios metros, al llegar se amontonaron en la puerta del baño tan pronto vieron a la maestra entrar.

“Bien, como es el ritual”, preguntó la maestra.

“Pus dice las palabras”

“Pero debe tocar el espejo con la mano”

“Ah, dicen que debe rayar un circulo con… creo era labial”

La maestra, que no creía nada y lo veía como algo totalmente absurdo, hizo cada paso que le dijeron.

Y entonces.

odibitmuemsuproc, odibitmaemmativ

Tales palabras fueron pronunciadas por la maestra.

Sin embargo…

*¡Pam!* 

Cayó inconsciente pocos minutos después.

— ¡Ajajajajaja~! ¡¿Lo recuerdas?! —el fantasma se burla mientras recuerda lo pasado.

Lo que para sus alumnos fue una simple caída, fue algo totalmente paranormal para la maestra.

Dijo las palabras como si nada, pero al momento de querer despegar su mano.

“¿Eh, mi mano no se despega?”, pensó al sentir su mano fija en el espejo.

Ella no lo vio pero su rostro en el espejo era diferente, le devolvía una sonrisa malvada.

“Te tengo”

Alcanzó a escuchar, entonces lo sintió, su alma de arrancada de su cuerpo con una fuerza y velocidad aterradora, apenas y logro ver por encima de sus estudiantes antes de darse cuenta de que ahora se estaba mirando a sí misma.

Pensó que era broma de su cerebro hasta que vio su cuerpo caer al piso y al montón de alumnos rodear este.

“¡¿Qué está pasando?! ¡Oigan!”

Vio cómo se llevaban su cuerpo, y vivió la desesperante situación de que por más gritos que diera, nadie la escuchaba.

Gritó, gritó y siguió gritando de forma inhumana, por más que gritaba no sentía el cansancio en su voz o siquiera dolor en la garganta, incluso fue ignorada por el conserje que entró a limpiar.

Y al dia siguiente de eso…

“¿Oye, ya supiste que la maestra Cecilia desmintió al obidit?”

“Lo sé, al principio se culearon bien gacho pero luego se calmaron al saber que le dio un golpe de calor”

Las palabras “golpe de calor” la alteraron.

“¡Eso no es cierto! ¡Yo sigo aquí!”, dijo sin poder ser escuchada.

Los alumnos se fueron, dejando a la maestra más desesperada al no saber qué había pasado con su cuerpo, pasó una semana para poder descubrir algo…

Podía moverse entre superficies reflejantes que se acercaran al espejo, lo aprendió al ver que ahora se veía en el lente de uno de los alumnos que quería tomarse una selfie en el baño, usando esa habilidad trato de moverse hacia su salón, logrando ver una escena difícil de creer para cualquiera que estuviera en su situación.

Allí estaba ella, allí estaba su cuerpo dando clases como si nada hubiera pasado.

“¡¿P-p-por qué mi cuerpo se mueve por si mismo?!”, gritó nerviosa.

Y entonces.

“¡¿Me puede ver?!” 

Ella —su cuerpo— le dirigió la mirada con sorpresa.

“¿Todo bien maestra?”

“... Sí, solo que recordé que tengo que hacer algo a la salida”, dijo el cuerpo mirando a su dueña original.

La maestra —su alma— captó la intención del cuerpo, sin embargo, no tenía paciencia para ello, así que empezó a gritar por aplicaciones y qué quería su cuerpo de vuelta.

Pero el cuerpo simplemente lo ignoró.

Fue así hasta la hora de salida.

Solo entonces el cuerpo miró el alma.

“Lo siento, pero este cuerpo ahora es mío y no pienso volver al espejo”

Fue lo que respondió, lo único que dijo, con un tono frío y calmado.

La maestra, solo pudo verla irse mientras ella estaba llena de enojo, trató de seguirla pero se detuvo, o más bien, fue detenida en la entrada de la escuela, parecía haber una barrera invisible, solo pudo sentirse impotente al ver su cuerpo abandonando la instalación.

— Y los días pasaron y pasaron, poco a poco tu alma se fue encadenando al espejo, prueba de ello es que ya no puedas salir de este y que yo ya no pueda escucharte, pero supongo que como siempre te ignoro no te diste cuenta de esto ultimo~ jaja~

El rostro enfadado en el espejo cambió a una expresión de pánico.

— Bien, es hora de sellarte en el espejo… tranquila, podrás salir… si es que alguien sigue los pasos y pronuncia correctamente las palabras jajaja~ ¡¿Sabías que todos siempre fallan en esto último?! Awww~ Es cierto~ ¡A cierta profesora se le ocurrió desmentir el mito~! ¡Ajajajaja~! 

La expresión de la maestra se volvió pálida, se dio cuenta de que lo que hizo bloqueo toda futura posibilidad de que alguna persona intentara hacer el ritual que había “desmentido”.

— Bien, mucha gracias, maestra Cecilia, cuidare muy bien de este cuerpo que me has dado, es tan sexy y sensible que me encanta~ —dijo mientras se manoseaba— el sexo como mujer es fantastico… 

La maestra, o más bien, el alma que habitaba el espejo y se había apoderado del cuerpo de la maestra tomó una expresión seria, lista para dejar atrapado a la dueña original en aquel espejo.


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