domingo, 17 de mayo de 2026

Día del maestro - El sustituto

 

— ¡¡¡Aaaaaaaaaaaaahhhh!!!

La mujer de larga melena pelirroja suelta un grito de placer a todo pulmón, “su cuerpo” había alcanzado el orgasmo, y el hombre con el que tenía sexo también se vino.

Ambos se vieron el uno al otro, llenos de sudor, con sus ropas flojas y una respiración pesada.

— Ngh… —la mujer sintió el pene siendo retirado de su vagina caliente, liberando sus jugos vaginales combinados con el semen espeso.

— Bien… Este fue el ultimo día de tus servicios como la maestra Nora, el pago ha sido enviado a tu cuenta así como el extra por el servicio sexual.

— Ah… excelente… fue un placer “trabajar” con usted jaja…

— … Lo mismo digo, lo llamaremos si volvemos a necesitar de sus servicios… —dijo el hombre mientras se acomodaba las ropas.

— Claro, solo haganlo con tiempo, todos quieren ser cubiertos todo el tiempo.

El hombre se fue del aula de clases, eventualmente “la maestra” también lo hizo. Se acomodó las ropas, tomó su teléfono y sonrió al ver la notificación del pago en su pantalla, salió de la escuela disfrutando la sensación del semen y fluido vaginal escurriendo de su entrepierna. 

Ya en la entrada, pido un Uber hasta una dirección algo lejana, el lugar era unos pequeños departamentos.

— Buenos días, vengo a ver al señor Rocha —dijo la mujer a la vieja casera que estaba sentada en la entrada.

— ¿Otra más? Dios, ese tipo no tiene freno… Adelante.

La vieja cacera, vistiendo ropa holgada, de cabello corto grisáceo con ojos negros y que “ya sabía” la rutina de su inquilino, la dejó pasar sin más.

La maestra camino por el edificio hasta llegar al departamento del señor Rocha.

Y ahí pasó lo inesperada (o totalmente esperado en este tipo de historias); el cabello largo comenzó a encogerse y a cambiar de color, el pelirrojo apasionado se convirtió en un negro grasoso. Lo mismo con el busto en su pecho, los pechos juveniles se convirtieron en bolas de grasa más pequeñas y del abdomen plano comenzó a crecer una panza grasienta. Las extremidades femeninas y libres de vello corporal empezaron a creer a la vez que un grueso pelaje salía de estas. Y la ropa, hecha a la medida, comenzó a rasgarse ya que no era adecuada para su “nueva forma”.

— Ugh… debi bañarme antes de deshacer la transformación… 

Se quejó al sentir el semen en el organo masculino que había ahora entre sus piernas, hablando con una voz gruesa y totalmente opuesta de la figura femenina que tenía hasta hace poco.

Sin perder tiempo se quitó la ropa y se fue a dar un baño, solo para salir y tumbarse en la cama, mirando su celular para ver su siguiente trabajo.

¿Qué había pasado aquí? ¿Qué pasó con aquella mujer y quién era aquel hombre?

Su nombre era Rafael Rocha, una persona que obtuvo el don para convertirse en cualquier persona y ha decidido usarlo para ganar dinero cubriendo horas de trabajo de otras personas. Podía transformarse en quien quisiera, pero necesitaba una pertenencia de aquella persona; ropa favorita, cabello, sangre, sudor, saliva, cabello, algo que tuviera un gran vínculo con esta persona.

Ese era su día a día, a veces era un contador, otras un mesero. Sin embargo, cuando descubrió el placer femenino dio prioridad a las clientas femeninas o a casos que le pedían cubrir a una mujer, como lo fue el anterior, donde fue contactado por el director de la escuela quien se enteró de él por medio de un contacto y quien se volvió un cliente frecuente.

— Ah, ahora toca una madre de familia, ¿eh?

Sonrió al ver su próximo trabajo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Día del maestro - El sustituto

  — ¡¡¡Aaaaaaaaaaaaahhhh!!! La mujer de larga melena pelirroja suelta un grito de placer a todo pulmón, “su cuerpo” había alcanzado el orgas...