Miras los regalos, insatisfecho con las opciones que te dan, entonces recuerdas las palabras de Vania:
"Todo lo que ves es lo que puedes elegir"
Así que decides señalarla a ella.
"Te quiero a ti"
Tales palabras salieron de tu boca.
— ¿Ah, a mí?
La albina hace una mueca.
— ¡Ajajajajajaja! ¡Chico listo! ¡Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja!
La albina se ríe tanto que se tira al piso mientras se toca el abdomen y patalea, te sientes un poco incomdo.
Después de un rato, se levanta
— Ah, no creas que puedes pasarte de listo conmigo, ajajaja... la estaba guardando para usarla con un furro pero supongo que puede esperar... jajajaja
La albina materializa una escopeta mientras sonríe maniáticamente, el terror te hace echarte para atrás, haciéndote caer.
Le ruegas que se detenga, que abrirás uno de los regalos.
Pero no le importa lo que digas, solo te queda ver como te apunta con el cañón del arma.
Cierras los ojos asustado, y entonces.
— ¡Bang!
No escuchas un disparo, solo a la bufona haciendo torpemente el sonido de uno, abres los ojos y te das cuenta de que la escopeta en sus manos es una escopeta de bromas al ver un banderín saliendo por el cañon del arma.
— ¡Ajajajajajajajajajaja! ¡¿En serio creíste que te iba a matar?! ¡Por dios, no! ¡He hecho muchas cosas inmorales, pero no matar! ¡Mira, incluso mojaste tus pantalones! ¡Jajajajajajaja!
Te logras tranquilizar, la albina todavía se sigue riendo de ti.
Y entonces.
— Entonces, ¿todavía deseas mi cuerpo? ¿Quieres estar dentro de mí? ¿Jugar con estas grandes tetas y esta vagina cachonda?
Ves como la albina se pasa las manos por los pechos, deslizándose desde el par de tetas hasta sus muslos y abriendo las piernas para revelar la vagina marcada en el traje, como si te estuviera tentando.
Asientes con la cabeza.
La albina chasquea los dedos.
Sin embargo, no estás en su cuerpo, ella todavía sigue delante de ti, haciéndose cada vez más grande.
Te preguntas que pasa, tratas de preguntarle pero no puedes, no te sale la voz.
Tratas de moverte pero tampoco puedes.
Y ahora.
La bufona frente a ti parece más un gigante.
La vez acercándose a ti, tomándote con una mano, sujetándote al nivel de su cabeza.
— ¿Qué, en serio creíste que te daría mi cuerpo? ¡Jajajaja! Otro día tal vez te lo hubiera prestado, pero hoy es día de los inocentes, y darte mi cuerpo solo era una mera broma... pero si tanto deseas mi cuerpo entonces serás una de mis muchas herramientas para el placer~ Así podrás estar dentro de mí~
Solo entonces te diste cuenta, en sus ojos morados se reflejaba tu nueva forma, la forma de un dildo.
Acto seguido te mete a su boca, sientes su cálido interior así como su lengua jugueteando contigo.
— Mmm, sabes a [inserte sabor en los comentarios], será mejor que te lleve a casa para estrenarte como es debido... ah, por cierto, es una transformación permanente, así que será mejor que te acostumbres a ser lo que eres ahora jajajaja... feliz día de los inocentes~
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