Joder, tres publicaciones un mes... que buena racha...
Esta vez es un relato corto bastante sencillo que se inspira en los gifs usados, espero sea de su gusto.
Era un día como cualquier otro en la vida de cierto dúo de aventureras.
La primera era una guerrera de largo cabello y ojos morados, llevaba su característica espada así como una vestimenta que tenía un balance entre lo sensual y cubrir lo necesario.
La segunda era una bruja, llevaba el atuendo característico de una en varios tonos púrpura así como su sombrero de bruja.
Ambas de pie frente a la entrada de una mazmorra que acaban de descubrir, discutiendo qué hacer.
— Anda, entremos, no parece muy peligroso —decía la guerrera llena de confianza.
— No, Luna, no. Sabes que explorar una mazmorra es peligroso, no sabemos que puede haber dentro.
— Pero Ivia, es la oportunidad para quedarnos con lo que hay adentro, es más, repartimos las ganancias en un 75-25, ¿te parece?
Luna, la guerrera, había dado en el punto débil de Ivia, la bruja, su codicia.
— … mmm… ¡Lo hacemos por la exploración! —dijo como excusa.
Sin más, ambas entraron a la mazmorra.
Caminaron lentamente iluminadas por la magia de Ivia.
— Ten cuidado donde pisas, podrías-
*Sonido de baldosa presionada*
Ivia trataba de advertir a su compañero, pero fue muy tarde, mientras hablaba, Luna pisó el mecanismo de una trampa.
— ¡¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaahhhhh!!! —Luna gritó al ver como el piso bajo sus pies se partia en dos.
— ¡¡¡Lunaaaaaaa!!! —gritó Ivia al ver a su compañera caer.
Sin embargo, lejos de lo esperado, la caída no duró mucho.
*Sonido metálico*
Como reflejo, Luna clavó su espada contra la pared para evitar el daño por caída, llegando a tocar el piso sin muchos problemas, después de eso miró a su alrededor, estaba en una cámara iluminada únicamente por las antorchas colgadas en la pared. Mientras observaba la recámara vacía, notó una doble puerta de piedra, se acercó sólo para notar varios sellos ilegibles para ella.
— Supongo que es algo mágico… tendré que esperar a que Ivia lo resuelva… —dijo mientras lo observaba, pero…
“¿Estás segura de eso, jovencita?”
El eco de una voz fría sonó detrás de ella, no muy lejos de ella se proyectó lo que parecía ser un fantasma.
— ¡C-completamente segura! ¡Y-y no te tengo miedo!
Luna tomó su espada con ligero temblor, lista para vencer al espíritu aberrante.
“¿Segura?”
La voz fantasmal volvió a resonar, pero ahora el espíritu apareció justo en frente de Luna.
*Corte*
Luna dio un espadazo a la nada.
“Jajajaja, niña tonta… acaso no sabes que los ataques físicos no funcionan con un fantasma”
No es que no lo supiera, Luna olvidó quién es Ivia la que se encarga de que su espada sea capaz de cortarlo todo.
Y entonces.
“Te tengo”
El fantasma aparece detrás de ella, sintiendo el gelido tacto de su mano fantasmal, solo para ver segundos después su propio cuerpo frente a ella.
“¡¿Qué está pasando?”
Se pregunta ahora en su forma espiritual, confundida y preocupada por la situación.
“Para debilitar un alma… primero hay que separarla del cuerpo… jejeje…”
El fantasma decía con burla y maldad pura.
“Ahora… hace mucho que no tengo la oportunidad de hacerlo con tan linda señorita…”
“¿Q-qué?”
De la entrepierna ósea del fantasma, un miembro espiritual se manifestó.
“¡Esto no es posible! ¡Alto, aleja eso de mí!
Trató de forcejear, pero era inutil, el fantasma tenía bien retenida su forma espiritual.
Y poco a poco, el pene fantasmal se acercaba a su vagina espiritual.
“¡Detente, detente, detente! ¡No lo hagas! ¡Nooooooooooo!”
*Sonidos de penetración fantasmal*
Lo que no debería poder sentir, fue sentido, aquel pene intangible estaba entrando en las profundidades de su alma.
“¡¿por qué, por qué?! ¡Ahh! ¡Soy un almahh! ¡No debería sentir placer!”
El alma de Luna se cuestionaba al estremecerse por sentir el pene fantasmal deslizándose en sus pliegues vaginales espirituales.
“Algo intangible sólo puede ser tocado por otro intangible…”
El fantasma se burla nuevamente, gozando del choque de carnes etéreas, mientras tanto, la guerrera no puede evitar sentir placer y alzar la voz ante las estocadas fantasmales que recibía su alma, ser incapaz de procesar lo que estaba pasando nublaba su voluntad para resistirse.
“Ah, aquí viene… recibe mi carga…”
El fantasma disparó un esperma fantasmal en el útero del alma de la caballera, aquel orgasmo fue tan grande que al soltarla el alma de la chica salió disparada hacia su cuerpo. Pero a pesar de estar en su forma de carne y hueso, su alma se encontraba débil y perturbada. No había semen, pero de alguna manera podía sentirlo dentro de ella.
Enojada y débil, se levantó temblando y agarrando su espada.
“Me sorprende que todavía puedas pelear…”
— ¡Ca… cálla… te…! —gritó Luna jadeando débilmente.
Blandió su espada al aire de forma débil y desesperada.
Pero fue inútil, el fantasma volvió a jugar con ella antes de entrar en su cuerpo.
— Akg…
Luna sintió una mano fría en su espalda, y acto seguido, todo su cuerpo sintió el frío ente fantasmal atravesándolo.
— … Kukuku… Ahh… había olvidado lo que era respirar… y sentir…
El fantasma se había apoderado del cuerpo de la humana, pudo sentir de golpe todas las nuevas sensaciones que ese cuerpo le daba; el cabello largo rascando su cuello y espalda, el calor en la habitación, la ropa rozando su piel suave, su respiración… era una sensación tras otra, confirmando que ahora tenía un cuerpo de carne y hueso, pero uno femenino.
Miró las manos cubiertas por guantes, abriendo y cerrando los dedos, como si estuviera confirmando que el cuerpo responde a sus ordenes.
— Oh, vaya… sí que estás desarrollada, muchachita…
Dijo al ver el par de tetas de aquel cuerpo femenino que había poseído, las apretó con su manos femeninas.
— Ohhh… mi voz suena sexi… —dijo al escuchar su voz femenina robada—. Pero es mejor tocar directamente…
Sin dudarlo, arrancó la prenda que las retenía, revelando el hermoso par de senos.
— Nada mal, mmm —el fantasma tocó uno de los pechos con una mano—. Ohh…
Pudo sentir la pequeña descarga de placer que le daban sus nuevas tetas robadas, eran como pequeñas descargas eléctricas que iban a su cerebro… y una zona baja entre sus piernas humanas…
— Oh por dios… ¿Esto es el cuerpo de una mujer…? Ahh… es muy sensible… mmm…
Siguió apretandolos, sintiendo la suavidad de estos, jalando de los pezones, pellizcandolos, gritando del placer que él mismo se provocaba, se sentía tan vivo al hacerlo que solo quería tocar más y más.
— Ahh, tocar unas tetas es genial, pero que sean tus propias tetas es todavía mejor… ngh… pero…
El fantasma se dio cuenta de algo, de un calor proveniente de su nueva entrepierna femenina.
— Aquí… esta parte… se siente muy caliente…
*Crack*
Con la fuerza del cuerpo robado, rasgo las telas que cubrían la intimidad de Luna, revelando una vagina ligeramente húmeda, secretando jugos vaginales de esta.
— ¡¡Oohhh!! —el fantasma metió dos dedos en la cueva carnosa—. Esto es… una vagina… ¡Es tan distinto de cuando era hombre! ¡Ahh!
Justo cuando pensaba que el placer ya no podía ser más intenso, el fantasma es sorprendió con una descarga todavía más fuerte que jugar con las tetas robadas.
— Oh por los dioses… ¡Está vagina es genial! ¡Ahh!
Siguió dedeando gimiendo con esa voz y vagina robada, gozando del placer de estar vivo y de tener un cuerpo femenino, sintiendo con sus dedos la calidez y humedad de su vagina humana, estremeciéndose por completo ante el placer.
— ¡¡Aahhhh!! ¡Puedo sentirlo! ¡¡Algo viene!! ¡Voy a…! ¡¡¡¡Aahhhhhhhhhhhhh!!!
Un grito femenino y obsceno resonó en la habitación, el fantasma había alcanzado su primer orgasmo como mujer, pero…
— ¡¿Eh?! ¡¿Qué estoy haciendo?! ¡¿Por qué estoy desnu-khgh?!
Luna, o el alma de Luna, había recuperado el control de su cuerpo, pero solo fue momentáneamente.
— Ups… parece que me descuidé un poco… —habló el fantasma con la voz de Luna al recuperar el control—. Parece que tendré que deshacerme del alma de la dueña de este cuerpo… ¿o tal vez debería decir “ex-dueña”? Muchas gracias por el cuerpo, Luna, cuidaré muy bien de él...
Aunque había pasado poco tiempo en ese cuerpo femenino, el fantasma ya tenía planeado quedarse con él.
— Mmm… aunque primero tengo que salir de aquí… según los recuerdos de esta humana… mis recuerdos… —el fantasma empezó a hurgar entre los recuerdos de Luna con una facilidad aterradora—. Mmm Ivia… esa humana… conoce de magia… parece que Luna… que yo… confío mucho en esa humana…
Y mientras el fantasma miraba la puerta, esta comenzó a brillar. Una sonrisa maliciosa se pintó en su cara, los recuerdos de Luna habían acertado.
La puerta se abrió, revelando a Ivia del otro lado.
— ¡Luna! —Ivia, sin saber lo que había pasado, corrió a abrazar al cuerpo de Luna—. ¡Me tenías preocupada!
— Jaja… tranquila… estoy bien… Resulta que solo era una habitación vacía…
— Menos mal… ¿Qué le pasó a tu ropa? ¡Reparar! —con un chasquido, Ivia regeneró la ropa de Luna.
— Fue por la trampa, como sea, será mejor volver, no hay nada aquí.
Con el asunto “resuelto”, ambas salieron de la mazmorra. Con Ivia sin saber lo que había pasado, y con el fantasma planeando la forma de eliminar el alma de Luna.

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